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Análisis

El Museo (y la Sala India)

Alejémonos un poco de tanta muerte y hablemos del inevitable paso del tiempo y los cambios que acarrea. A Holden especialmente, eso lo deprime; no le gusta que todo tenga que cambiar, que todos tengan que crecer. “Hay cosas […] que uno debería poder meter […] en una de esas vitrinas de vidrio y dejarlas ahí tranquilas” dice. Hace una conexión explícita entre la Sala India en el museo (donde siempre exponen lo mismo) y los niños (quienes siempre están cambiando) que la visitan. Como Holden es tan directo en la comparación, se deduce mucho leyendo lo que tiene que decir sobre el tema en los últimos párrafos del capítulo 16.

Pero todavía hay un asunto interesante (aunque menos directo) que nos gustaría, al menos, comentar. Holden dice que aunque la exposición es la misma, la persona es diferente cada vez que regresa a visitar la sala, para terminar diciendo que la cosa no es tanto hacerse viejo, sino hacerse diferente. Antes de leer esto, pudimos haber pensado que si Holden le teme a la muerte entonces también a hacerse viejo. Pero este pasaje nos dice que no saquemos esa conclusión. Holden enfatiza que no es la edad lo que le fastidia, son los cambios que uno pasa para ser adulto. Así que está hablando más acerca de cualidades intangibles de la juventud que de las cualidades físicas. Sólo mira su lista de ejemplos (oír a sus padres pelear, o ver un charco de gasolina), son ejemplos de conciencia, de crecimiento mental, no del avance de la edad.

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