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El guardián entre el centeno

El guardián entre el centeno

de J.D. Salinger

Stradlater

Lo creas o no, Holden le dedica una buena cantidad de texto a Stradlater. Es atleta, bien parecido, a las chicas les gusta, tiene buen cuerpo, siempre anda caminando con una toalla para mostrar su cuerpo y es un imbécil.

Por otra parte, el sexo es, definitivamente, el fuerte de Stradlater. Su técnica es la coacción. En el sexo, Stradlater es lo opuesto a Holden. Vemos este contraste con Jane; fíjate cómo habla cada uno acerca de ella. Holden se concentra en lo emocional, en la amistad que tienen, en las cualidades de Jane como persona; mientras que Stradlater ni sabe su nombre. Todo lo que le importa es el hecho de que sale a las 9:30pm. Si fuera Holden, estaríamos preocupados por esta cita.

Lo peor (en la mente de Holden, claro) es que Stradlater es el más falso de todos los falsos que jamás haya conocido. Ciertamente es bien parecido por fuera, pero Holden lo considera un “vago” aunque nadie lo sepa, porque su afeitadora siempre está sucia y llena de pelos. Está obsesionado con las apariencias (gasta mucho tiempo frente al espejo), pero no hay casi nada debajo de la superficie. Al parecer, no es así como Holden quiere ser cuando crezca.

Claro, tenemos que hacernos la pregunta que todos hacen siempre, ¿podemos confiar en la descripción de Holden? ¿De verdad este tipo Stradlater es tan imbécil? Quizá podamos decir (como hicimos con Sally) que en realidad es un tipo normal, pero de todas formas no sería alguien que te gustaría que estuviera en la parte de atrás de un auto con una chica que te importa ¿verdad que no?

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