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La letra escarlata
La letra escarlata
de Nathaniel Hawthorne

La letra escarlata

El simbolismo que hay detrás de la letra A cambia a través de la novela. Aunque en principio la letra simboliza el pecado del adulterio, Hester Prynne altera su significado con su trabajo y su caridad. Alguna crítica sugiere que la A es por “capaz” (en inglés “able”) ya que Hester es una mujer muy capaz. Otros dicen que la letra escarlata llega a ser símbolo de santidad y justicia. La letra tiene “el efecto parecido al de la cruz en el pecho de una monja, dándole a quien la llevaba una especie de santidad que le permite atravesar con toda seguridad por en medio de cualquier clase de peligro. Si hubiera caído entre ladrones, la letra la habría protegido.” (13.5) Muchos años después, cuando Hester regresa y se pone voluntariamente la letra de nuevo, la A se convierte, para ella y para los demás, en un símbolo de gracia.
Hester se cose la letra mientras está en prisión, y el resultado es impresionante:

“Sobre el corpiño de su traje, en un paño de un rojo brillante, y rodeada de bordado primoroso y fantásticos adornos de hilos de oro, se destacaba la letra A. Estaba hecha tan artísticamente, y con tal lujo de caprichosa fantasía, que producía el efecto de ser el ornato final y adecuado de su vestido, que tenía todo el esplendor compatible con el gusto de aquella época, excediendo en mucho a lo permitido por las leyes suntuarias de la colonia”.

Al bordar esa A de forma tan fina y ornamental, Hester toma el control de su propio castigo; ahora le pertenece. Aunque la letra la obligue a vivir una vida solitaria de destierro y ostracismo, pareciera que, casi inmediatamente, se convirtiera en un símbolo para algo mucho más noble que el “adulterio”. La letra muestra su talento artístico, lo que le permitirá ganarse la vida como madre soltera en un Boston puritano. Así es como Hester muestra sus fuerzas y su independencia. Estas cualidades la apartan de todas las demás mujeres que la rodean. Llevar la letra la aparta de la sociedad, pero también la libera en muchos sentidos. Ahora puede observar desde afuera una sociedad fría y estricta, como lo era la sociedad puritana de aquel Boston.

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