© 2014 Shmoop University, Inc. All rights reserved.
 
Rebelión en la granja

Rebelión en la granja

Análisis

¿Crecer o no crecer? El molino de viento y el conflicto entre Trotsky y Stalin

Cuando Lenin se enfermó, a principio de los años 20 del siglo pasado, la tensión comenzaba a crecer entre Joseph Stalin (Napoleón) y Leon Trotsky (Snowball). Trotsky ya había sido crítico con la historia bélica de Stalin, pero lo que en realidad los separó fue que Trotsky quería seguir expandiendo la revolución más allá de las fronteras rusas, mientras que Stalin quería concentrar la construcción del comunismo en los territorios que ya se habían adquirido.

Stalin usó su posición como Secretario General del Partido Comunista (un puesto que luego rechazaría) para construir la coalición en contra de Trotsky, y básicamente, callarlo políticamente. Después de la muerte de Lenin, Trotsky fue forzado a dejar el país; Stalin tomó el control absoluto desde 1928 aproximadamente.

En Rebelión en la Granja, la división entre Stalin y Trotsky (Napoleón y Snowball) está representada con la pelea por el molino de viento. Napoleón desprecia la idea (en un momento dado,“orinó sobre los planos y se alejó sin decir palabra”) y en general, “toda la granja estaba muy dividida por el asunto del molino de viento” (5.10,11). El molino de viento es, en muchos aspectos, un símbolo perfecto para la decisión de si expandir o no el comunismo. Esto concatena también con la historia de Don Quijote, ya que representa un fantástico y probablemente inalcanzable sueño: la revolución comunista mundial.

Tan pronto como sale Snowball de la granja, Napoleón comienza a consolidar el poder para sí mismo, al igual que lo hace Stalin cuando Trotsky se exilia. Vemos que cría (Napoleón) nueve cachorros y los hace sus perros guardianes (similar a la policía secreta de Stalin, el NKVD), y que hace de Squealer su mano derecha. A los animales poco les importa lo que ocurre, y “algunos de ellos habrían protestado si hubieran dispuesto de los argumentos apropiados” (5.17), pero no hicieron nada.

Advertisement
Advertisement
Advertisement
back to top