Guía de estudio

Crónica de una muerte anunciada Purísima del Carmen

De Gabriel García Márquez

La mujer ideal

Si vamos al caso, ella no es Miss Estados Unidos, tampoco Miss Colombia, pero Purísima del Carmen y sus hermanas son las mujeres ideales en esta sociedad.

Purísima del Carmen es dócil (al menos en apariencia) y se dedica exclusivamente a cuidar de su marido e hijos. "Se consagró con tal espíritu de sacrificio a la atención del esposo y a la crianza de los hijos, que a uno se le olvidaba a veces que seguía existiendo". (2.15)

Sus hijas son calladas, están siempre en un estado de luto y sacrificio personal. Por supuesto, estas eran buenas noticias para Purísima del Carmen: "Son perfectas —le oía decir con frecuencia—. Cualquier hombre será feliz con ellas porque han sido criadas para sufrir". (2.15)

En caso de que te hayas perdido, la mujer ideal en esta sociedad casi no existe. Es modesta, vive para sufrir y está sujeta a la voluntad de los hombres que la rodean. No es una linda imagen.

Si el destino de Pablo y Pedro es lo que le ocurre a los hombres en una sociedad alimentada por el machismo, entonces Pura y sus hijas son el equivalente femenino. No es de extrañar que Pura golpee a Ángela durante dos horas cuando descubre que no ha estado siguiendo con exactitud el rol de hija perfecta. Al alejarse del buen sendero, Ángela pone en riesgo todo lo relacionado con el modo de vida de su madre. Destruye todo por lo que su madre ha trabajado.

Sin embrago, no sé tú, pero nosotros preferiríamos ser Ángela antes que su madre, sin dudarlo.

× Close Ad

This is a premium product

Tired of ads?

Join today and never see them again.

Please Wait...