Guía de estudio

Cien años de soledad Aureliano Segundo

De Gabriel García Márquez

El más gordo y vago de los hijos gemelos de Arcadio. Se pasa la vida dividiendo su tiempo entre su esposa, Fernanda del Carpio, y su amante, Petra Cotes.

Una doble vida

Podemos analizar un par de cosas a través de este personaje. Primero, es importante abordar la cuestión de los gemelos cambiados en la infancia (que como sabes, no pasa todos los días). Lo principal no es averiguar si Aureliano Segundo y José Arcadio Segundo olvidaron realmente quién era quién. La idea de una existencia dual es aún más interesante, hecho que parece perseguir a Aureliano Segundo durante el resto de su vida.

No se trata solamente de que su esposa y su amante se conozcan y parezcan estar de acuerdo en compartirlo. Piensa en lo distinta que es su vida con cada una de ellas. Con Fernanda se ve obligado a seguir la senda del buen comportamiento y a reprimir sus impulsos y deseos. Petra Cotes, por el contrario, le ofrece juegos y diversión: alcohol, sexo y fiestas. La vida con Fernanda es sinónimo de decencia familiar y a menudo viene acompañada de una evidente pérdida de peso. Con Petra saborea el placer físico y la ausencia de responsabilidad, y experimenta un enorme aumento de peso. ¿Es una mejor que la otra? ¿Son las dos igual de problemáticas?

Magia basada en la realidad

Y después están las vacas y los conejos ultrafértiles. Esa es la otra cuestión que se nos viene a la mente cuando analizamos este personaje: la forma en la que los elementos mágicos y sobrenaturales de esta novela están perfectamente integrados en las personalidades de los personajes. Aureliano Segundo es hedonista; es decir, alguien que se pasa la vida buscando el placer físico. Piensa en todos esos concursos gastronómicos, las paredes forradas con dinero y el sexo desenfrenado. Si tenemos en cuenta lo anterior, tiene sentido que el acontecimiento mágico relacionado con él sea la reproducción descontrolada del ganado. Es la forma en la que lo sobrenatural representa los impulsos salvajes y animales que llenan la vida de Aureliano Segundo.

Pero lo que realmente completa la mezcla de magia y realismo es la forma en la que un elemento es influenciado por el otro. Cierto, el ganado se reproduce sin atenerse a las reglas de la naturaleza, pero al final, no es más que ganado y no tiene nada de mágico. Los animales son difíciles de alimentar, proporcionan a su dueño mucho dinero y terminan ahogándose en las inundaciones que asolan Macondo.

 
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