Guía de estudio

El mercader de Venecia La historia de Jacob y Labán

De William Shakespeare

Hay muchísimas alusiones bíblicas en la obra, pero hay una historia en particular que parece sobresalir. Es la historia de Jacob y Labán (de Génesis 25–35), parte de la cual Shylock cuenta como una especie de historia familiar. Este fragmento es largo, pero importante:

SHYLOCK
Cuando Jacob llevaba a pastar los rebaños de su tío Labán, este Jacob, que fue de la familia de nuestro santo Abraham, gracias a las medidas que su prudente madre tomó en su favor, el tercer descendiente...; sí, fue el tercero...
ANTONIO
¿Y a cuento de qué viene ahora Jacob? ¿Prestaba a interés?
SHYLOCK
No recibía interés, no recibía directamente interés, como decís. Pero fijaos bien lo que hizo. Labán y él habían tomado el acuerdo de que todos los recentales3 listados y moteados fueran para Jacob, en concepto de salario. Cuando al final del otoño los machos ardorosos buscaban a las hembras y la obra de generación se efectuaba entre los lanudos seres, el astuto pastor se proveía de algunas cortezas de árboles, y mientras verificaban el acto de la reproducción las presentaba a las ovejas lascivas, que concebían en aquel momento, y en la época de parir daban a luz corderos de diversos colores, que pasaban a poder de Jacob. Esta era una manera de prosperar, y fue bendecida su ganancia, pues la ganancia es una bendición cuando no se roba.
ANTONIO
Eso era una especie de casualidad, señor, sobre la que Jacob aventuraba sus servicios; una cosa que no estaba en sus manos obtener, sino que se hallaba regulada y determinada por la mano de Dios. Pero esta historia, ¿se ha estampado jamás en la Escritura para justificar la usura? ¿Vuestro oro y vuestra plata son ovejas y moruecos?
SHYLOCK
No os lo puedo decir; les hago reproducirse todo lo posible; mas tomad buena nota de lo que digo, señor.
ANTONIO
Fijaos en esto, Bassanio: el demonio puede citar la Escritura para justificar sus designios. Un alma perversa que apela a testimonios sagrados es como un bellaco de risueño semblante, como una hermosa manzana de corazón podrido. ¡Oh, qué bello exterior puede revestir la falsedad! 
(1.3.79–111)

En Génesis, Jacob y su tío Labán hacen un acuerdo mediante el cual Jacob (que se ocupa de los rebaños de su tío para poder casarse con la hija de su tío Labán, Raquel) se queda con todos los animales rayados y moteados. En este fragmento, Shylock relata la historia de cómo, cuando Jacob colocaba ramas rayadas frente a las ovejas cuando estas se apareaban, ellas tenían corderos rayados. (Ejem. Así no funciona la genética). Jacob era muy astuto y se enriqueció muchísimo haciendo esto.

En este fragmento de la obra, podemos ver dos interpretaciones completamente distintas del mismo texto sagrado. Shylock ve la historia de Jacob como un ejemplo del ingenio humano. Antonio, por otra parte, ve el éxito de Jacob como un ejemplo de la providencia de Dios. Antonio también acusa a Shylock de utilizar una historia bíblica como justificación para practicar la usura (prestar dinero y cobrar interés) y se refiere a Shylock como un demonio.

Antonio está tratando de socavar el hecho de que la historia de Jacob es tan importante para los judíos (como Shylock), como lo es para los cristianos. Entonces aquí tenemos un cristiano y un judío en desacuerdo acerca de cómo debería interpretarse la historia de la Biblia, lo que prácticamente resume cómo los cristianos y los judíos se enfrentan a lo largo de toda la obra.

 
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