Guía de estudio

Crónica de una muerte anunciada Santiago Nasar

De Gabriel García Márquez

¿Quién es Santiago Nasar? (Aparte de ser el hombre más desafortunado del mundo)

Todo en esta novela gira en torno a Santiago Nasar. La historia se centra en su asesinato y se supone que él es el protagonista, aunque sabemos muy poco de su persona, bueno, aparte de que está muerto.

Sabemos que es rico, está comprometido para casarse, le gustan las fiestas y tiene muchas armas. Eso es todo. ¿Por qué será que el narrador, que se supone que era un buen amigo suyo, es tan mezquino con los detalles?

Piénsalo así: ¿qué es lo más importante de Santiago? Al no saber nada más acerca de él, lo más importante es su muerte. Su muerte es lo que lo define como persona y lo que lo hace importante para la historia. Pero ¿tenía que ser Santiago? Creemos que no. Ángela podría haber señalado a cualquier otra persona y la historia habría acabado del mismo modo, lo cual solo sirve para hacer la muerte de Santiago mucho más trágica.

El forastero

Es probable que hayas notado que la gente de este pueblo es bastante prejuiciosa. Nos meteremos en esta olla de grillos en otra sección pero, por ahora, solo tenemos que reconocer el hecho de que aparecen insultos contra judíos, homosexuales y personas de origen árabe en todo el texto. No obstante, el único que le importaba a Santiago era este último: árabe.

El padre de Santiago era de origen árabe y Santiago heredó mucho de él. El narrador dice:

Había cumplido veintiún años la última semana de enero, y era esbelto y pálido, y tenía los párpados árabes y los cabellos rizados de su padre. [...] Hablaban en árabe entre ellos, pero no delante de Plácida Linero para que no se sintiera excluida. (1.8)

Como Shakira, Santiago es descendiente de árabes que inmigraron a Colombia. Esto lo convierte, como a la mayoría de las personas que pertenecen a minorías, en un forastero. A pesar de haber nacido y crecido ahí, algunas personas aún lo tratan como extranjero.

Si no fuese por el plan de asesinarlo, tal vez no hubiese importado que Santiago fuera mitad árabe. Pero cuando el plan se pone en acción, el prejuicio del pueblo se evidencia. Muchas personas intentan detener a los hermanos de Ángela para que no maten a Santiago, pero a otros no parece molestarles que un árabe esté a punto de ser asesinado. Como si esto fuera poco, después de su muerte se asume que la pacífica comunidad se tornará de repente en un lugar sanguinario y violento. A nosotros esto nos suena a una típica reacción racista contra un grupo en particular.

¿Habría ocurrido el asesinato si Santiago no hubiesa sido una persona árabe? Es probable. ¿Pero habría habido un reclamo tan tibio? Tal vez no. El hecho de que Santiago sea parte de un grupo de extranjeros lo hace el chivo expiatorio ideal para el desfloramiento de Ángela.

¿Culpable?

Esta es la gran pregunta. ¿Es culpable Santiago? Basta con decir que no nos sorprendería si así fuera.

Hay dos grandes elementos de prueba que dan fe de la posible culpabilidad de Santiago. El primero es como actúa con Divina Flor. Su padre había arrebatado la virginidad de su madre y parece que él tenía planeado seguir sus pasos. Divina nos cuenta lo que le hace:

Me agarró toda la panocha —me dijo Divina Flor—. Era lo que hacía siempre cuando me encontraba sola por los rincones de la casa, [...] (1.21)

Cada vez que está solo con Divina Flor, la acosa. Entonces, ¿es un hombre capaz de atacar sexualmente a una mujer y quitarle la virginidad? ¡Por supuesto!

La segunda prueba no es tan fuerte como la primera, pero pensamos que es bastante reveladora. ¿Notaron que Santiago solo habla sobre una persona en toda la novela? ¿Una persona a la cual se refiere con sobrenombres absurdos? Más de una vez, Santiago habla de Ángela Vicario de la siguiente manera:

Ya está de colgar en un alambre —me decía Santiago Nasar—: tu prima la boba. (2.16)

No parece gran cosa, pero a nosotros nos parece un poco sospechoso. Parece un niño de escuela primaria que no quiere admitir que le gusta una niña; en lugar de tratarla bien, le tira de las trenzas o la insulta.

Si no fuese por otras cosas extrañas que ocurren, diríamos que este es un caso cerrado. No tenemos ninguna razón para pensar que Santiago no le quitaría la virginidad a cualquier mujer que se le cruzara. No sería muy sorprendente que Ángela fuera una de estas mujeres.

¿Inocente?

Aquí es donde se empiezan a ver las grietas de nuestro sólido argumento. Se presentan dos grandes problemas con asumir la culpabilidad de Santiago. El primero es que nunca nadie los vio juntos. Es más, nadie nunca vio a Ángela fuera de su casa sin su madre de chaperona. Entonces, ¿cómo es que pudo perder la virginidad? ¿Y con alguien como Santiago?

El segundo problema es que, al parecer, Santiago no tenía ni idea de lo que estaba sucediendo. Estaba totalmente confundido. El narrador nos dice:

"Desde el primer momento comprendí que no tenía la menor idea de lo que le estaba diciendo", me dijo. Entonces le preguntó en concreto si sabía que los hermanos Vicario lo buscaban para matarlo. "Se puso pálido, y perdió de tal modo el dominio, que no era posible creer que estaba fingiendo", me dijo. [...]

"No entiendo un carajo", dijo Santiago Nasar. (5.58)

Veamos, ¿entonces por qué su confusión es prueba de inocencia?

Santiago creció en este pueblo. Sabe, al igual que los demás, que una novia que hubiera perdido la virginidad podría ser devuelta a su familia. También sabía que sus hermanos estarían obligados a matar a quien se la hubiera quitado. Por lo tanto, debido a su aparente astucia, Santiago se tendría que haber armado desde el primer día en que Ángela se comprometió. Sin embargo, nunca pareció preocuparle ser asesinado. ¿Podría haberlo hecho él? En este caso, parece bastante improbable.

Al igual que con los otros misterios en esta novela, no tenemos suficiente información para saber la verdad. ¿Es culpable Santiago? Tal vez. ¿Es inocente? Tal vez. ¿Está muerto? Claro que sí.

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