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Historia de dos ciudades
Historia de dos ciudades
de Charles Dickens

Historia de dos ciudades Ajuste

Donde ocurre todo

Londres, Inglaterra y París, Francia. Entre 1775 y 1790

Ok, esta es grande. Probablemente puedas imaginar por el título de la novela (que es Historia de dos Ciudades, por si acaso ya se te olvidó) que los eventos que tienen lugar en estas ciudades, pues, deben ser importantes. Si eso fue lo que te imaginaste, estarías en lo correcto. De hecho, son tan importantes que Dickens pasa el primer capítulo de la novela completo dándonos las principales similitudes y diferencias entre los lugares:

“En el trono de Inglaterra había un rey de mandíbula muy desarrollada y una reina de cara corriente; en el trono de Francia había un rey también de gran quijada y una reina de hermoso rostro” 1.1.2)

Y créenos, solo está calentando los motores.

Verás, Dickens ubica su novela precisamente en el medio de un pequeñito evento histórico llamado la Revolución Francesa. Quizás leíste algo de eso unos años atrás en las clases de estudios sociales. Bueno, ya volveremos con la Revolución Francesa, lo prometemos.
Por el momento, comenzamos con la primera ciudad de nuestra lista: Londres. Es un lugar seguro; no es que sea el lugar perfecto, pero al menos no hay cortes de cabezas los sábados en la mañana. Pero Dickens deja bastante claro que en Londres quieren ver cabezas rodando… o al menos algún desmembramiento. Por ejemplo, el primer juicio de Charles Darnay en Londres: una turba de borrachos rufianes se reúnen para ver al hombre “condenado” ser sentenciado a muerte. Como nos muestra esta escena, no hay mucha diferencia entre los londinenses y los parisinos. Esto debe darle miedo a un londinense lúcido, dada la situación que Francia está por vivir.

De hecho, la corte es una de los tres lugares principales que conocemos de Londres. Los otros dos son, por supuesto, la casa de los Manette, en Soho y el infame Banco Tellson’s. En muchos sentidos, el tribunal sustituye al gobierno británico: allí es donde se discuten cosas todos los días con las palabras “ley” y “justicia” y hay mucha gente con aspecto oficial corriendo por todas partes.

Desafortunadamente, las leyes no son muy acatadas… y la justicia no se cumple. Dickens es bastante explícito con lo deplorable que es el sistema de justicia cuando Charles Darnay es procesado por traición. Todos asumían que era culpable antes de ir a juicio, y los abogados pierden mucho tiempo escuchando sus propias voces. La corte no es más que un salón con espejos, literalmente: cuelgan grandes espejos al frente de los acusados para que la gente de la audiencia pueda verlos retorcerse. Afortunadamente, Charles es absuelto, pero en realidad no es porque la justicia funcione en Inglaterra.

Si la corte es una extensión del Gobierno británico, entonces el Banco Tellson’s es representativo de la cultura y la economía británica. En Tellson’s están todos esos tipos de negocios estereotipados; es decir, gorditos y vestidos de lana escocesa, que en verdad solo vemos en la BBC. Aquí hay un ejemplo de cómo describe Dickens este lugar:

“El Banco Tellson era un lugar de viejísimo aspecto en el año 1680. El local era muy pequeño, oscuro, feo e incómodo. Todo respiraba antigüedad, pero los socios de la casa estaban orgullosos de la pequeñez del local, de la oscuridad reinante, de su fealdad y hasta de su incomodidad. Y no solamente estaban orgullosos, sino que, muchas veces, hacían gala de todos estos inconvenientes, convencidos de que si la casa no los tuviera, sería menos respetable. Tellson no necesitaba grandes habitaciones, ni abundante luz, ni mayor embellecimiento. Otras casas de banca podían tener necesidad de tales ventajas, pero, a Dios gracias, a Tellson no le hacían ninguna falta.” (2.1.1)

La respetabilidad y el exceso de orgullo de Tellson’s hace que el lugar se compare a… un mayordomo viejo y gordo. O quizás una tía cascarrabias. El caso es que es un lugar bastante viejo, delicado y probablemente nada divertido, como para pasar una tarde.
Por suerte, Dickens permite que Tellson’s se redima a través del Sr. Lorry. Léete la sección de “Análisis del Personaje” de Jarvis Lorry para más información acerca de este fascinante tipo. Por ahora, solo diremos que Tellson’s quizá sea un mayordomo viejo y gordito, pero el Sr. Lorry lo hace ver hasta adorable.

Eso nos lleva a nuestra última parada en este tour por Londres: la casa de los Manette en Soho. Es un perfecto lugar alejado del ruido y el ajetreo de la ciudad. Es aún mejor porque Lucie lo hace un lugar muy agradable. Allí todos están felices. Hasta Sydney Carton está feliz allí, y créenos, eso es bastante.

Cuando nos detenemos a pensarlo, nos damos cuenta de que Dickens ha sido bastante astuto eligiendo estos tres lugares: tenemos buenas descripciones de un hogar británico, de un negocio británico y del Gobierno británico.

Y es divertido, porque tenemos exactamente los mismos escenarios en Francia. Sin embargo, esta vez las cosas no son tan lindas. Hay un chateau francés, donde violan a una chica, matan a su hermano y hacen que su esposo trabaje hasta morir. Está la tienda de vinos Defarge’s (alias el negocio francés), donde en realidad no funciona ningún negocio: es una fachada para las actividades revolucionarias. Y también, por supuesto, tenemos a los Tribunales de la República. Si las cortes de Inglaterra eran malas, los tribunales franceses eran el infierno. Cientos de personas eran procesadas y sentenciadas a muerte todos los días. Dickens nos lo deja bastante claro; el jurado generalmente está borracho o no presta atención a los juicios. No hay espejos, pero mucha, muchísima gente sedienta de sangre, veía el espectáculo.

Lo que nos trae a uno de los más grandes misterios en esta gira relámpago por los años 1700: la Revolución Francesa. Aquí está lo básico:

1. La gente pobre era muy, muy pobre.
2. La gente rica, era muy, muy rica.
3. La gente rica generalmente era muy rica porque explotaban a los que eran muy, muy pobres.
4. Eventualmente los pobres se cansaron de pasar hambre, de que les golpearan, los violaran y los mataran.
5. El rey Luis XVI no estaba haciendo demasiado para aliviar el sufrimiento de los pobres.
6. El 14 de julio de 1789, las hordas tomaron la Bastilla, la prisión donde muchos políticos estaban presos.
7. Varias facciones (los aristócratas, la clase media y los campesinos) rivalizan por el poder. Dickens tiende a difuminar estas transiciones en Historia de dos Ciudades.
8. Se formó la nueva República Francesa.
9. También se disolvió rápidamente, pero eso está fuera de los límites de nuestra historia.

Quizá sea un resumen muy simplista de una historia muy, muy complicada. Por eso es que Dickens se centra en lo simple, en las imágenes emocionales en vez de detallar las intrigas políticas de la época. Por ejemplo, una lectura de Historia de dos Ciudades podría ser que Defarge y su esposa fueron unos patriotas que se opusieron al régimen que oprimía a los pobres. Sin embargo, otra lectura podría ser que Madame Defarge simplemente quería venganza por la ruina de su familia.
No te preocupes, ambas lecturas son verdaderas, pero una es política y la otra es personal. En la mezcla de las dos, es donde Dickens nos hace sentir el impacto de la revolución desde el drama de una familia. Es un poco complicado, pero cuando nos concentramos, sentimos que la Revolución Francesa es algo cercano y que nos atañe emocionalmente, aun en la actualidad.

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