© 2014 Shmoop University, Inc. All rights reserved.
Todo se desmorona

Todo se desmorona

de Chinua Achebe

Resumen de Todo se desmorona

A pesar de ser un líder respetado de la tribu Omuofia de los Igbo, Okonkwo teme convertirse en su padre, un hombre que se conoce por su pereza y cobardía. A lo largo de su vida, Okonkwo intenta ser lo contrario a su padre. Desde joven, construye su casa y su reputación de luchador precoz y agricultor trabajador. Sus esfuerzos son exitosos y se hace rico con sus cultivos y logra tener tres esposas.

La vida de Okonkwo se trastorna cuando una matanza accidental tiene lugar y acaba adoptando a un niño de otro pueblo. El niño se llama Ikemefuna y Okonkwo lo ama como un hijo. De hecho lo ama más que su hijo natural, Nwoye. Tres años más tarde, la tribu decide que Ikemefuna debe morir. Cuando los hombres de Omuofia llevan a Ikemefuna al bosque para matarlo, Okonkwo participa en la matanza también. A pesar de que acaba de matar a su hijo adoptivo, Okonkwo no demuestra ninguna emoción porque quiere parecer "el Sr. Macho" y no ser débil como su padre. Sin embargo, adentro Okonkwo se siente una culpa dolorosa y el arrepentimiento. Como está tan envuelto en parecer fuerte y sin emoción, Okonkwo aleja a su hijo Nwoye, quien era como un hermano de Ikemefuna.

Luego, durante un funeral, Okonkwo dispara y mata a un niño, sin querer. Por su crimen, la tribu lo exilia por siete años a Mbanta, la tierra de su madre. Ahí, se entera de la llegada de misioneros europeos, lo cual señala el comienzo del final para los Igbo. Traen el cristianismo y primero conquistan a los parias, convirtiéndolos al cristianismo. La religión cristiana va adquiriendo más legitimidad y los misioneros cuentan con más conversos. Okonkwo está a punto de cumplir su sentencia de siete años y volver a casa cuando su hijo Nwoye se convierte a el cristianismo. Okonkwo está furioso y repudia a su hijo.

Eventualmente, los Igbo intentan hablar con los misioneros pero ellos ponen a los jefes de los Igbo en la cárcel por unos días hasta que los aldeanos les dan dinero de rescate. Los Igbo están contemplando la venganza y tienen una reunión del consejo de guerra. Okonkwo es uno de los que más quieren acción agresiva. Sin embargo, durante la reunión, llega un mensajero de los misioneros y les dice que cesen la reunión. Okonkwo, enfurecido, lo mata. Se da cuenta de que su clan no tendrá una guerra con los europeos y Okonwo, orgulloso y desolado, se ahorca.

People who Shmooped this also Shmooped...

Advertisement
Advertisement
Advertisement