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Análisis

Amarillo y Dorado: Dinero, Dinero, Dinero. Ah, y Muerte.

En primer lugar, tenemos amarillos y dorados, lo que nos hace pensar que algo tendrá que ver con… oro (en forma de dinero) ¿Por qué dorado y no verde? Porque estamos hablando de lo verdadero, de lo auténtico, de lo tradicional, “dinero viejo”, no estos nuevos papeles con valor. Entonces tienes “la música amarilla de cóctel” que suena en la fiesta de Gatsby, donde los pavos están “fascinantes en su oro oscuro” y Jordan y Nick sentados con dos “chicas de amarillo”. Parece claro, entonces, que Gatsby usa estas fiestas para encajar con los viejos ricos. Pero no se detiene allí, cuando Gatsby al fin va a verse de nuevo con Daisy en la casa de Nick, lleva una corbata dorada. Luego Nick menciona el “pálido olor a oro del beso en la puerta”. Lo que quizás parece raro (recordemos, los colores no tienen olor) hasta que recordamos la descripción de New York que hace Nick: “construida por el deseo con dineros no olorosos.” El oro, entonces, es asociado con el olor, y lo inodoro con el dinero. Te preguntarás cuál es la diferencia. Bueno, quizás la misma que hay entre Daisy, que es una rica de cuna y Gatsby que es un nuevo rico.

Aunque Gatsby compra un carro amarillo para aumentar aún más su fachada, en realidad no engaña a nadie. Al final, tenemos a Daisy, a quien llaman “la chica dorada”, pero sólo cuando Gatsby se da cuenta de que su voz, su característica principal, está “llena de dinero.” El amarillo no es sólo el color del dinero, sino el de la destrucción. Amarillo es el color del carro que atropella a Myrtle. Los lentes de Eckleburg, viendo el vertedero de Estados Unidos, son amarillos. Este simbolismo dual claramente asocia al dinero con la destrucción; los morros de ceniza son el sucio resultado del estilo de vida decadente que llevan los ricos.

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