Die Heuning Pot Literature Guide
Cite This Page
 
To Go
Un mundo feliz
Un mundo feliz
de Aldous Huxley

Música

En otros lugares de esta guía discutimos la conexión entre el sexo y la violencia presente en Un Mundo Feliz. Toda la violencia es vagamente sexual, todo el sexo es vagamente violento (esa fue nuestra premisa, pero si quieres quejarte y contradecirnos, por favor ¡hazlo!). La música conecta al sexo con la violencia; en esta novela, ambos actos tienen un ritmo que los controla extrañamente. Comencemos con el Servicio de Solidaridad de Bernard. Este fiasco sexual comienza con una canción ritual, el “Orgía-Porfía” (si quieres la letra, búscala en tu libro. No queremos entrar en esto). Por lo que vemos, la orgía ocurre mientras cantan. Fíjate: “Orgía-Porfía… En las tinieblas fetales, color de sangre, los bailarines siguieron circulando un rato, llevando el ritmo infatigable con pies y manos. Orgía-Porfía…”.

Ya te lo imaginarás.

Luego tienes la escena de casi-sexo de John con Lenina, cuando se le lanza desnuda y él dice: “¡Ah, mis virginales ojos!”. ¿Te das cuenta de lo que dice y de cómo lo dice? “Impúdica, buscona” o, para ser más precisos “¡Ramera! ¡Ramera! ¡Impúdica buscona! ¡Ramera!” y nos parece que luego agregó “¡Maldita Ramera!” ¿Oyes el ritmo? El mismo Huxley lo señala:

“Fuera, en el otro cuarto, el Salvaje medía la estancia a grandes pasos, de un lado para otro, al compás de los tambores y la música de las palabras mágicas. El reyezuelo se lanza hacia ella, y la dorada mosquita se comporta impúdicamente ante mis ojos”.

Una vez que lo ves por primera vez, ves el ritmo en cualquier parte de la novela. Fíjate en los tambores que oye Lenina en la Reserva para Salvajes, seguido por el ritual, la autoflagelación rítmica de uno de los americanos nativos. Luego tienes el “zip, zip, zip” (o el baja cremallera, sube cremallera) cuando Lenina se quita la ropa. Por todo esto nos preparamos para el gran momento al final del libro cuando todos bailan, cantando el Orgía-Porfía, teniendo sexo, y golpeándose unos a otros. Es la escena más violenta y sexualmente explícita de todo el libro, y está redactado con ritmo musical.

Next Page: El clima
Previous Page: Cremalleras

Need help with College?